Joseph Crawford ha desarrollado una trayectoria que combina diseño, comunicación, investigación y análisis de datos. Es especialista en Diseño de Medios Interactivos, cuenta con una maestría y un doctorado en Comunicación y lleva más de diez años enseñando en carreras relacionadas con esta disciplina. También ha trabajado como diseñador gráfico, productor multimedia, analista de datos, investigador y docente universitario. Actualmente, enseña pensamiento computacional, Python, manejo de datos e inteligencia artificial aplicada a la comunicación.»Me di cuenta de algo muy importante para los profesionales de la comunicación: la interdisciplinariedad, el manejo de la narrativa y el uso de datos concretos», señala.
La IA como apoyo, no como reemplazo
Uno de sus principales intereses es el uso de los modelos de lenguaje, conocidos como LLM, en el trabajo de los comunicadores. Crawford aclara que estas herramientas no piensan como las personas, sino que predicen textos a partir de grandes cantidades de información. «Un LLM no es una persona ni una inteligencia. Es una máquina de predicción de texto», explica. Por ello, advierte que sus respuestas pueden contener errores, datos falsos o referencias inventadas. En especial, los periodistas y comunicadores deben mantener la revisión y la verificación humana. «Quienes no tengan el criterio para revisar el contenido eventualmente van a terminar metiéndose en problemas», afirma.
Para Crawford, la IA puede ser útil en tres momentos: ideación, producción y revisión. Puede sugerir opciones, organizar información o ayudar a corregir un texto, pero la decisión final debe depender siempre de la persona. «Al final, quien combina y decide las opciones eres tú», sostiene. Además, recomienda fortalecer el pensamiento crítico, la capacidad de investigación, el manejo de datos, las competencias digitales y el inglés. «El pensamiento crítico se forma leyendo, entendiendo y buscando otras fuentes para complementar las ideas», indica.
Su consejo para los comunicadores
Para quienes todavía no saben cómo incorporar la inteligencia artificial en su trabajo, Crawford aconseja comenzar identificando las tareas repetitivas que les quitan tiempo. «Puedes decirle a la herramienta qué haces diariamente y pedirle una lista de tareas en las que podría ayudarte a ahorrar tiempo, luego escoges una y pruebas», recomienda.
Su consejo final es utilizar la IA para automatizar actividades secundarias, pero no para reemplazar las capacidades que dan valor al trabajo profesional. «No hay que pedirle a la IA que haga aquello en lo que tú eres mejor. Hay que pedirle que te quite el peso de las tareas que te restan tiempo, para que puedas concentrarte en lo importante», concluye.





