Karla Velezmoro: el desafío de formar comunicadores en la era de la inteligencia artificial

La docente universitaria Karla Velezmoro Contreras es licenciada en Comunicación Social y especialista en periodismo y audiovisual. Actualmente enseña en la Universidad Femenina del Sagrado Corazón (Unifé), la Universidad de San Martín de Porres y la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), donde combina la práctica profesional con la formación académica.

A lo largo de su trayectoria ha ejercido el periodismo, participado en producciones audiovisuales y desarrollado labores de investigación. Hoy integra el grupo de investigación “Ethical AI” de la Unifé, una iniciativa que trabaja en alianza con la Universidad Champagnat y otras instituciones nacionales e internacionales para promover el uso responsable y ético de la inteligencia artificial en la educación superior.

Su enfoque es claro: la tecnología no debe reemplazar la labor humana, sino optimizar procesos y liberar tiempo para el análisis, la creatividad y el pensamiento crítico.

Trayectoria y proyectos con inteligencia artificial

Velezmoro es egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y cuenta con un máster en Creación de Guiones Audiovisuales por la Universidad de La Rioja (España). Además, ha seguido estudios de posgrado en comunicación, marketing y escritura creativa, consolidando un perfil académico diverso.

Se incorporó formalmente al proyecto “Ethical AI” a mediados de 2025. Dentro del grupo cumple principalmente el rol de capacitadora, dictando talleres sobre herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la enseñanza y la investigación científica. Ha llevado estas capacitaciones tanto al interior de la universidad como a instituciones como la Asociación Nacional de Periodistas (ANP), la Universidad Villarreal y la Escuela de Bellas Artes de Ayacucho.

IA en las aulas de comunicación: innovación con criterio

Una de sus principales propuestas es la creación de chatbots personalizados como herramientas de acompañamiento pedagógico. Explica que estos asistentes pueden entrenarse con material curado, como libros o sesiones de clase, y configurarse para no resolver las tareas, sino guiar al estudiante paso a paso en el proceso de aprendizaje.

Un ejemplo es el chatbot “Doctor Facto 15”, diseñado para orientar en la verificación de datos sin ofrecer respuestas automáticas. Además, plantea el uso de la IA para recrear personajes o situaciones reales, permitiendo que los estudiantes practiquen entrevistas y desarrollen habilidades periodísticas desde un enfoque crítico. En el siguiente video explica cómo funciona esta metodología: https://drive.google.com/file/d/1sh9MCafZgge8PBjSanZFu8pKxWeAeCU5/view?usp=sharing

 

Sin embargo, advierte sobre los límites de la tecnología. La inteligencia artificial, señala, no comprende el contexto, la emocionalidad ni el subtexto, elementos esenciales en el ejercicio del periodismo. Puede transcribir una frase como “Estoy contenta”, pero no identificar si fue dicha con ironía o molestia.

También comenta cómo detecta textos elaborados con IA por la ausencia de detalles sensoriales, mirada propia y coherencia narrativa. Este punto lo desarrolla en el siguiente fragmento. https://drive.google.com/file/d/1oWmPn-LqVds1MF059wj_t9yV72mE07DW/view?usp=sharing

Para la docente, la IA es especialmente útil en tareas mecánicas como la transcripción o la búsqueda de antecedentes académicos. Existen herramientas que permiten analizar artículos en PDF, organizar información y mapear investigaciones previas, facilitando el trabajo metodológico de los tesistas. En este video comparte un conjunto de recursos útiles para estudiantes en proceso de investigación. https://drive.google.com/file/d/15KvrG8FIOIoWl0v80M9nDslCZAP3aEjm/view?usp=drive_link

Tecnología con ética y pensamiento crítico

Finalmente, Velezmoro sostiene que el mayor desafío no es técnico, sino formativo. Recomienda perder el miedo a la tecnología, mantenerse actualizado y experimentar con nuevas herramientas, pero siempre desde una mirada ética.

Para ella, la inteligencia artificial no sustituye al comunicador. Es un apoyo que libera tiempo de tareas repetitivas para dedicarlo a lo esencial: investigar, analizar y crear con criterio propio. El objetivo, subraya, es que el ser humano dirija a la máquina y no al revés.

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